Un impulso parecido al impulso que me llevó en 1980 a sacar las fotos, es el impulso que me lleva hoy a levantar esta página web, escribirla y publicarla. La misma obligación artística que sentí en 1980 de correr a mi casa y buscar la cámara para fotografiar al angelito bajando es la que provoca hoy en mi el deseo de mostrar y contar lo que estuvo guardado en un sobre transparente durante 29 años.